Ésta data, claramente fake y joda, podría perfectamente convertirse en noticia a caballo de la barbarie y violencia que "bajan" los matones sureños, Juan Sebastián Verón y Stéfano Di Carlos, presidentes de Estudiantes y River, respectivamente.
"Alla Pincha Corazón" en el caso del agente inglés (de la guita de la Premier, sin Bidones por ahora).
Con cuidado por la parla, el hijo de Héctor "Yayo" Cozza.
Está claro que a los periodistas se los odia lo suficiente. Morena Beltrán lo palpó en carne propia el último fin de semana.
A los referís se los odia lo suficiente desde toda la vida, trascendiendo claramente la postura de los descerebrados estrella de los tiempos que corren en la Política. A la baja los pseudo-nazis, a la baja.
Hablo del muerto político yanqui Trump (a quién lo espera el juicio político por pedofilia entre otros delitos).
Hablo de los Bolsonaro.
Hablo del tarúpido tuiteante por todo concepto Milei (el reemplazado por Patricia Bullrich más temprano que tarde camino al 2027, al que, como dije en Matones sureños I, no llega el virgo).
Llama la atención el hecho de que la "persecución" y la "guardia alta" de la que habla Di Carlo, contraste con 18 títulos que River ha cosechado en el MISMO PERÍODO. Algunos de esos títulos son los más VALIOSOS en todos sus años de historia. Y con el VAR en contra. En Argentina y en la Conmebol. Mirá si el Poder y el VAR jugaran a favor de River?. PSG y Real Madrid, fenómenos barriales, ja.
Di Carlo, con buena parla como las "plumas" de La Nación, trabaja a diario en la tarea de demonización de la AFA y su conducción, entre otras cosas para intentar disimular (creo que NO lo logra) su casi total ineptitud en materia de decisiones que viene tomando en el Departamento Fútbol de River.
TODAS pifias de la Chilindrina che. Todas.
La Nación, tribuna de doctrina con más inteligencia para trabajar los odios y moldear la conciencia de los "Copitos" a los que apuestan, lo puso en palabras la semana pasada. "qué están esperando? Acaso que ocurra una desgracia en la cancha"?. Chan.
Yo diría queridos escribas de La Nación (los que bajan la línea editorial, los "Diego Cabot de Deportes" que han puesto a "denunciar" a diario a Tapia, de ellos hablo). Firman lo que escriben, ellos saben, son personas mayores y respondables.
Yo diría: quienes son los que "esperan"?
Ustedes?.
Los dueños de La Nación?
Clarín siempre ha sido más burdo.
Quiénes esperan insisto... (un analista del psicoanálisis se hace un festival con las notas de La Nación y Clarín).
Vuelvo al tema.
Cuando publican la "noticia" sobre Morena Beltrán del fin de semana, es objetivo es "denunciar"?
A quién?
Ó el objetivo de la publicación es exponerla para que los "copitos", platenses en éste caso, sepan cuál es el camino? No sabes que le pasó a Morena Beltrán?
La periodista no pudo seguir trabajando en un momento por la intimidación de los "copitos" de Estudiantes que estaban rodeando la cabina. Hizo silencio y dijo que "no se podía trabajar en esas condiciones".
Lo sé Morena.
Lo he vivido cuando me mandaron sus matones (todavía no existían los "Copitos", los que intentaron asesinar a CFK hace unos años), Macri, Comparada, Lalín y alguno más.
Eran los "barras bravas", no "copitos-trabajados" a conciencia.
Algunos de aquellos barras hicieron carrera y se convirtieron en Intermediarios de los Clubes.
Otros optaron por devenir "culatas" de los dirigentes de la extrema derecha.
Existen (muchos) que se sumaron a los asesinos con placa que actúan bajo las órdenes de Jorge Macri, aquí en Buenos Aires.
Otros, los más, se dedicaron a la lucrativa carrera del narcotráfico.
Angelitos de Dios, todos.
Con Morena Beltrán no llegaron (por ahora) a la agresión física. Solo insultos (prolijamente mostrados por la TV y los medios partidarios).
Los "copitos-en-construcción-platenses" reciben el EJEMPLO directo de Jojan Sebástian Verón, el agente de la guita de la Premier. Un momento de la plena tarea de "educación" de Verón ilustra la miniatura de ésta nota. Fue en Santiago del Estero éste año.
"Jojan Sebástian" le dice al Presidente de Estudiantes de la Plata, Juan Pablo Varsky, comentarista principal de TNT y Telefé. Un hallazgo como suena el nombre del inglés nacido La Plata.
Los "copitos-en-construcción-del-fútbol-argentino" son alimentados, paciente pero vigorosamente desde lo intelectual, por Stéfano Di Carlo especialmente. Sus apariciones en la Cadena ESPN son calificadas por los periodistas de los Medios como "Editoriales".
Otro formato editorial consiste en mostrar cada vez que Boca pierde a su presidente Román Riquelme y hacerlo desaparecer de la transmi cada vez que Boca gana.
Como dijo el MM (el "mufa mayor") alguna vez: "se nota muuucho".
Ojo con la "construcción de Copitos", ojo amigos porque cuando se sale de las manos, no se salva nadie. Ojo.
Miren a los matones que golpearon a las pibas laburantes trans la otra noche aquí en Palermo. Animales alimentados por el odio del desce (en baja) virgo que ganó el balotaje con el 56.7 por ciento y se convirtió en Presidente de la Argentina.
Ojo virgo inútil. Podés haber convencido a algún "copito" que el sos el responsable directo de sus miserias y si te cruza cuando estés en el llano en el fin de mundo, te puede cag... a trompadas. Serías serie de Netflix, je.
Diego Latorre, por poner solo un ejemplo, cree que se pone a salvo hablando maravillas de Verón o de Estudiantes de la Plata.
No advierte el Gran Puntita, que los "copitos-en-construcción-planteses" NO escuchan las loas a Johan Sebástian sino su silencio en torno a Tapia.
O que los "copitos-en-construcción-por-la-Chilindrina Stéfano" construyen su odio (y potencial agresión por ahora verbal, pero en algún momento física según "esperan" los escribas de La Nación y los títulos-falopa de Clarín), construyen su odio por ver en él (el Gran Puntita), no a un atildado comentarista sino a un "bostero hdp".
NO tiene arreglo amigues, no tiene arreglo.
Al momento de escribirse éstas líneas, están por jugar Aldosivi y River. Si gana la Banda serán los méritos del cuerpo técnico y los jugadores. Si pierde, OBVIO diría Clarín, la culpa la tendrá el VAR del CHIQUI.
La dejamos acá.
